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jueves, 14 de marzo de 2013

La taberna fantástica - Segunda parte

Continuacion de la primera parte.




Si bien hace un par de semana hacíamos referencia a esta obra de teatral de Alfonso Sastre, en esta segunda entrega y sin desmenuzar demasiado el contenido de dicha obra queremos hacer referencia a algunos hechos reflejado en la misma.


Con la publicación de “La taberna Fantástica” y tras “La sangra y las cenizas” y “El banquete” Sastre termina lo que él denominó como Tragedias complejas.



Nuestro vecino Francisco Álvarez Moreno situaba dicha taberna entre los número 6 y 8 de la calle María Nistal, pero no hay más que sumergirse en esta obra cuando en una de las escenas en la que Rogelio “El Rojo” se esconde, o mejor dicho le esconden de Los Jundunares (Guardia Civil), ya que llevaba una cogorza importante. Los protagonistas divisan a una pareja de la autoridad muy próximo al conocido como Grupo Escolar, que hoy tiene por nombre Colegio Público Carlos V y a escasos metros de la actual calle María Nistal.


Otro punto de referencia para situar la taberna, es el momento en que Luis el tabernero llama al 091 para denunciar el apuñalamiento de Rogelio El Rojo, facilitándole las señas del lugar de la siguiente manera:  - ¿El 091? Aquí es la taberna del “Gato  Negro” en el barrio de San Pascual. Hay un herido…Es una bronca; yo estaba despachando. Junto al Tejar de Lucio. Es…


Sabemos que Sastre publicó esta obra el 1966 pero si buscamos un contexto histórico seguramente nos tendremos que remontar a unos pocos años atrás ya que en la obra se menciona la construcción de Banús conocida como ampliación del Barrio de la Concepción o colmenas de Madrid que se anuncia en Mayo de 1958.




El lenguaje  marginal


En la taberna fantástica, se emplea este lenguaje marginal utilizando vocablos que proceden del Caló, formando un jerga aflamencada ( o caló jercal) a la que se añaden términos procedentes del argot carcelario o taleguero.


Algunos ejemplos:


-          Muy de buten: muy de veras (buten: bueno)


-          Diquelar: ver, mirar.


-          Darse el zuri: irse, marcharse


-          Bato: padre


-          Churi: navaja.


-          Pañi: agua (dar el pañi, avisar a alguien de un peligro)


-          Tu mea: expresión eufemística para no nombrar a la madre.


-          Achantar la mui: callar.


-          Malagueño: malo.


-          Jundunares: guardias civiles.


-          Trincar: detener, apresar.


-          Aliquerarse: marcharse.


-          Najarse: huir.


Estos son algunos ejemplos del vocabulario que utilizó Alfonso Sastre al escribir su obra.

 

Así concluimos esta segunda y última parte de La taberna fantástica.



Agradecimientos a los miembros del grupo en facebook del barrio San Pascual.